Imagen: Chillán en 1813

1 06 2009

Chilllan en 1813

Croquis de Chillán (Chillán Viejo), levantado para sostener el sitio contra esta ciudad en julio y agosto de 1813. Biblioteca Nacional, Historia General de Chile, Diego Barros Arana. Fuente: Wikipedia

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La Invasión de Pareja, según Camilo Henríquez

17 02 2009

En estos peligrosos instantes, la única fuerza con que podía contenerse esta invasión, era la que residía en la capital, formada por los ciudadanos Carreras, contra el gusto del pueblo, que la juzgaba innecesaria y opresora. Sin esta pequeña fuerza, el enemigo no hubiera hallado la menor oposición. Ella consistía en el batallón de granaderos de mediocre disciplina militar, y en la guardia nacional aun sin disciplina. Desde las primeras operaciones, se palpó la inutilidad de las decantadas milicias de caballería, siempre insubordinadas, prontas a dispersarse e incapaces de avanzar en las acciones. De la sorpresa de Yerbas Buenas no se sacaron las posibles ventajas por el desorden de las tropas y mala comportación de los oficiales subalternos, nulidad de las milicias y no haberse previsto las cosas de antemano. En la acción de San Carlos no fue menor el desorden de la tropa y mala comportación de los oficiales subalternos: el cuadro enemigo no pudo romperse. El enemigo se retiró precipitadamente a Chillán donde habría sido vencido si inmediatamente lo hubiéramos atacado, pues en San C. HenríquezCarlos se burló de la misma fuerza con que debíamos atacarlo. El general Carrera se dirigió a Concepción y Talcahuano, se apoderó de estas plazas y en seguida de los auxilios y oficiales que enviaba al enemigo el virrey de Lima Abascal. Parece que debimos nosotros haber ocupado y guarnecido la frontera, colocar los diferentes puestos militares en dirección de Santiago y dejar al enemigo encerrado en Chillán sin esperanza de ser auxiliado de parte alguna. No se hizo.

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Las Guerras de Independencia

12 02 2009

Muy pronto, el incipiente Estado chileno se vio puesto a prueba. El virrey del Perú, José Fernando Abascal, no podía seguir tolerando la evidente subversión de Chile. A comienzos de 1813, envió una pequeña fuerza operante bajo el mando del general de Brigada Antonio Pareja a Chiloé y Valdivia, cuyas guarniciones seguían siendo fieles a España. En cuestión de semanas, Pareja había reclutado un ejército de 2.000 hombres y ganado el control de gran parte de la provincia de Concepción. Comenzaron así una serie de guerras en las que, en gran medida, peleaban chilenos contra chilenos; sólo después, las fuerzas regulares españolas entraron a jugar un papel real. Hasta entonces la estrategia del virrey se centraba en el sur –fiel al rey- como base de sus operaciones.

Al enterarse de la invasión de Pareja, Carrera dejó el gobierno en manos de una nueva Junta y se dirigió inmediatamente hacia el sur, a Talca, para reunir a las fuerzas patriotas. La campaña inicial dejó en evidencia la desorganización tanto de los patriotas como de los realistas. El éxito de estos últimos en Yerbas Buenas (abril de 1813), la primera acción que superó una mera escaramuza, fue seguido por la intrascendente batalla de San Carlos. Mortalmente enfermo de neumonía, Pareja decidió concentrar sus fuerzas en Chillán y´pasar allí el invierno. Los patriotas sitiaron la ciudad, pero no lograron vencer al enemigo. La guerra pronto se estancó.

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